viernes 27 de junio de 2008

Sobre la filosofía y la acción cultural...



[…]Mientras que la acción cultural para la libertad se caracteriza por el diálogo, y su objetivo fundamental es concientizar al pueblo, la acción cultural para la dominación se opone al diálogo y sirve para domesticar al pueblo. La primera problematiza, la segunda “esloganiza”.Como la acción cultural para la libertad está basada en la revelación científica de la realidad, es decir, en el desenmascaramiento de sus mitos e ideologías, hay que separar la ideología de la ciencia. Althusser insiste en la necesidad de tal separación. La acción cultural para la libertad no puede satisfacerse con las “mistificaciones de la ideología” ni tampoco con una “simple denuncia moral de mitos y errores”, sino que debe llevar a cabo una “crítica rigurosa y racional (de la ideología)”. Lo fundamental de la acción cultural para la concientización, es invitar al pueblo a comprender la verdad de su realidad.
De acuerdo con este concepto, el conocimiento científico no puede ser un conocimiento meramente transmitido, porque de esta manera se volvería un mito ideológico, incluso si es transmitido con una intención liberadora. La discrepancia entre intención y práctica resultaría favorable a la práctica. Los únicos puntos de partida auténticos para el conocimiento científico de la realidad, son las relaciones dialécticas entre el hombre y el mundo, y la comprensión crítica de que tales relaciones se desarrollan y condicionan la percepción de la realidad concreta por parte del hombre.
Aquellos que usan la acción cultural como una estrategia para el mantenimiento de su dominación sobre el pueblo, son obligados a adoctrinarlo a través de una versión mistificada de la realidad. De esa manera, la derecha subordina a la ciencia y a la tecnología, a su propia ideología, usándolas para diseminar información y prescripciones, en su intento de ajustar al pueblo a la realidad que se les presenta como propia. Para aquellos que llevan acabo una acción cultural para la libertad, la ciencia es el instrumento indispensable para denunciar los mitos creados por la derecha, y la filosofía es fundamental en la proclamación de una nueva realidad. La ciencia y la filosofía proporcionan los principios de la acción para la concientización. La acción cultural para la concientización es siempre una empresa utópica. Por esa razón necesita de la filosofía, sin la cual, en lugar de denunciar la realidad y anunciar el futuro, caería en las “mistificaciones del conocimiento ideológico”.
[…]La acción cultural para la dominación, basada en mitos, no puede presentarle al pueblo, problemas sobre la realidad, ni tampoco orientarlo en el desenmascaramiento de tal realidad, ya que ambos proyectos implicarían denuncia y enunciación. Por el contrario, en la acción cultural para la libertad, la anunciación de una nueva realidad es el proyecto histórico propuesto para la realización del hombre.
[…] Sin embargo, no debemos atribuirle a la concientización ningún poder mágico, que solo serviría para mistificarla. La concientización no es un mágico encantamiento para los revolucionarios, sino una dimensión básica de su acción reflexiva. Si el hombre no fuera un “cuerpo conciente”, capaz de actuar y de percibir, de conocer y de re-crear, sino fuera conciente de sí mismo y del mundo, la idea de concientización no tendría sentido-y tampoco lo tendría la idea de revolución-. Las auténticas revoluciones se llevan a cabo a fin de liberar al hombre, precisamente porque el hombre conoce su estado de opresión y es conciente de la realidad opresora en la cual existe.
Pero en la medida en que la conciencia del hombre está condicionada por la realidad, la concientización es antes todo, el esfuerzo para esclarecer al hombre sobre los obstáculos que le impiden tener una clara percepción de la realidad. La concientización produce el rechazo de los mitos culturales, que confunden la conciencia del pueblo y transforma a los hombres en seres ambiguos […]

Paulo Freire, Acción cultural para la libertad